
Evita pérdidas de hasta 24 horas rehidratando electrodos secos. Esta solución de almacenamiento mantiene la membrana de vidrio permanentemente hidratada, garantizando lecturas estables en menos de 30 segundos desde el primer uso. Hanna Instruments ofrece cinco formatos desde 30 ml hasta 500 ml, incluyendo versiones certificadas FDA para laboratorios bajo normativa ISO y entornos regulados.
Recupera hasta un 40% de precisión en tus mediciones de pH eliminando residuos orgánicos y depósitos minerales que distorsionan las lecturas. Disponible en sobres monodosis de 20 ml para trabajo en campo y botellas de hasta 500 ml con certificación FDA para laboratorios que requieren trazabilidad documentada. Restaura la sensibilidad del electrodo en tres minutos y extiende su vida útil frente al mantenimiento convencional.
Elimine errores de calibración que invalidan sus mediciones de conductividad. Esta solución estándar de 1413 µS/cm con trazabilidad NIST garantiza valores exactos en cada calibración, disponible en cuatro formatos: desde sobres individuales de 20 ml hasta galones completos. La tabla de compensación térmica impresa acelera el proceso y elimina cálculos manuales en cualquier temperatura de trabajo.
Proteja su sistema de cloración salina contra lecturas erróneas que derivan en sobresaturación, desgaste del electrolizador y agua turbia. Esta solución certificada NIST de 6,44 g/L viene en 25 sobres monodosis de 20 ml sellados herméticamente, garantizando 5 años de estabilidad sin contaminación cruzada entre calibraciones. Cada sobre contiene estándar virgen que elimina deriva acumulativa y asegura mediciones precisas que optimizan consumo de sal hasta 18% anual.
Evita lecturas erróneas de redox que provocan sobredosificación de cloro—irritación en usuarios y gasto químico innecesario—o subdosificación que incumple normativas sanitarias. Esta solución tampón de 470 mV entrega 25 sobres herméticos de 20 ml con estabilidad de 5 años sin abrir: formato monodosis que garantiza frescura absoluta en cada calibración, elimina contaminación cruzada entre instalaciones y reduce desperdicios frente a botellas tradicionales que se degradan tras el primer uso.
Calibre medidores de pH en el rango ácido con precisión de 0,01 unidades—la diferencia entre aprobar una auditoría ISO y rechazar un lote completo. Disponible en 7 formatos desde sobres monodosis de 20 ml hasta garrafas de 1 galón, cada presentación elimina desperdicios y mantiene la solución fresca para la calibración número 100 igual que para la primera. El valor pH 4,01 estable verifica equipos que operan en piscinas, galvanizado y análisis de suelos sin derivas que obliguen a recalibraciones.
Calibra tus medidores en el rango alcalino exacto donde trabajas y elimina el error sistemático que arrastras al extrapolar desde puntos neutros. Con resolución de 0,01 unidades, esta solución tampón pH 10,01 te permite verificar la precisión de tus equipos en el intervalo de pH 8-12 donde realmente mides: piscinas, efluentes industriales, procesos químicos alcalinos. Disponible en formatos desde sobres individuales de 20 ml hasta garrafas de 1 litro, adaptas el volumen a tu frecuencia de calibración sin desperdiciar reactivo ni comprometer estabilidad.
Elimine las calibraciones imprecisas que disparan el consumo químico y las reclamaciones por calidad de agua. Cada sobre monodosis de 20 ml entrega precisión certificada de ±0,02 pH a 25°C desde el primer hasta el último uso, sin la degradación típica de botellas abiertas que comprometen sus mediciones. 25 calibraciones profesionales con trazabilidad completa y vida útil de 5 años sin refrigeración.
Lecturas precisas que evitan desperdiciar químicos y protegen equipos de hasta 120 euros. Este kit profesional reúne cinco soluciones certificadas en sobres de 20 mL: tampones pH 7,01 y 4,01 con trazabilidad NIST, limpiador que disuelve depósitos calcáreos, líquido de almacenamiento que previene desecación de membranas y solución ORP de referencia para verificar electrodos Redox. Calibras con precisión de ±0,01 pH eliminando mediciones erróneas que desequilibran el agua.
Mantenga su piscina en el rango óptimo de pH 7,2-7,4 con mediciones precisas de 0,1 unidades. El CHECKER1 incluye calibración automática y electrodo reemplazable, eliminando conjeturas en el control del agua. Su pantalla LCD de gran tamaño muestra lecturas estables al instante, garantizando que el cloro trabaje con máxima eficacia contra bacterias.
