El agua irritante y el almacenamiento de productos químicos pertenecen al pasado. Los cloradores salinos Hidrolife de Sugar Valley transforman la sal disuelta en agua en desinfectante activo mediante electrólisis, eliminando la necesidad de manipular cloro líquido o pastillas. Añades sal común una vez (mínimo 3 gramos por litro) y el sistema genera continuamente el cloro necesario para mantener el agua cristalina.
La tecnología de electrólisis convierte los iones de sal en cloro gas mediante corriente eléctrica entre los polos de la célula. Este proceso químico natural produce un desinfectante más suave que el cloro tradicional: sin olor penetrante, sin irritación ocular, sin residuos químicos en la piel. El agua adquiere una textura sedosa que notarás desde el primer baño.
Cinco modelos para cada necesidad:
- Hidrolife Sal 8: piscinas hasta 35 m³ a 28°C o 15 m³ en climas cálidos
- Hidrolife Sal 16: capacidad para 65 m³ residenciales o 15 m³ de uso público
- Hidrolife Sal 22: trata hasta 100 m³ privadas o 25 m³ con uso intensivo
- Hidrolife Sal 33: diseñado para 200 m³ residenciales o 40 m³ públicas
- Hidrolife Sal 50: potencia para 300 m³ privadas o 65 m³ comunitarias
La célula electrolítica incorpora visor transparente para inspección visual directa del estado de las placas sin desmontaje. Cada célula ofrece entre 10.000 y 12.000 horas de funcionamiento efectivo antes de requerir sustitución, equivalente a varias temporadas de uso intensivo. La pantalla táctil extraíble facilita la programación y consulta de parámetros sin acercarse al cuadro técnico.
Hidrolife funciona en condiciones extremas donde otros sistemas fallan. Con salinidad insuficiente, activa automáticamente el modo hidrólisis para mantener la desinfección. Con exceso de sal o incluso agua de mar directa, ajusta los parámetros eléctricos para operar sin interrupciones. Esta versatilidad resulta crucial en piscinas cercanas al litoral o instalaciones que reciben agua de diferentes fuentes.
El cuadro de control integra gestión completa de la instalación: depuradora, iluminación, bomba de calor y cuatro relés auxiliares programables. Admite módulos opcionales para regulación automática de pH, control redox, sonda de temperatura y conectividad WiFi. Con el módulo inalámbrico instalado, controlas todos los parámetros desde tu smartphone: activas la filtración, ajustas la producción de cloro, verificas temperaturas y recibes alertas de mantenimiento.
La automatización integral significa menos tiempo dedicado al mantenimiento químico y más horas disfrutando del agua. No más cálculos de dosificación, no más viajes urgentes a comprar cloro, no más preocupación por niveles descompensados. El sistema monitoriza, ajusta y mantiene los parámetros óptimos las 24 horas. Instalas el modelo correspondiente al volumen de tu piscina, añades la sal inicial y el equipo gestiona la desinfección durante toda la temporada.






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