Un electrodo guardado en seco pierde precisión. Cada vez que lo usas tras almacenamiento inadecuado, necesitas esperar hasta 24 horas para obtener mediciones fiables. Esta solución de almacenamiento elimina ese tiempo muerto: mantiene la membrana de vidrio continuamente hidratada, reduciendo el tiempo de estabilización de 10 minutos a menos de 30 segundos. Empiezas a medir inmediatamente.
La formulación específica de Hanna Instruments previene el crecimiento bacteriano dentro del bulbo del electrodo. Evita contaminaciones que alteran lecturas y reducen la vida útil del sensor hasta un 40%. Cada frasco incluye fecha de vencimiento y número de lote claramente marcados, proporcionando trazabilidad completa para auditorías ISO y certificaciones de calidad en laboratorios acreditados.
Cinco formatos adaptados a tu operación
- Formato 30 ml: perfecto para técnicos de campo que transportan equipos entre instalaciones o realizan mediciones ocasionales
- Formatos 230 ml y 500 ml: optimizan coste por uso en laboratorios con múltiples estaciones de medición y consumo elevado
- Versiones certificadas FDA: cumplen requisitos documentales para industrias alimentaria, farmacéutica y aplicaciones bajo normativa regulada
- Compatible con cualquier electrodo de pH u ORP del mercado, independientemente del fabricante o modelo
Un electrodo correctamente almacenado responde más rápido durante la calibración. En entornos donde realizas múltiples mediciones diarias—control de calidad en piscinas, análisis de agua potable, monitoreo de cultivos hidropónicos—esta diferencia se traduce en productividad medible. Reduces ciclos de trabajo. Aumentas el número de muestras procesadas por jornada. Eliminas esperas innecesarias.
El agua destilada extrae sales del electrodo por ósmosis, dañando irreversiblemente la membrana. Las soluciones tampón cristalizan en la unión de referencia, bloqueando el flujo iónico. Esta solución de almacenamiento mantiene el equilibrio iónico exacto que el fabricante diseñó para tu electrodo, protegiendo inversiones de 80-300€ en sensores de precisión. Previene cristalización del electrolito interno, problema frecuente con soluciones improvisadas.
Hanna Instruments fabrica estas soluciones bajo estándares ISO, con controles de calidad que garantizan composición constante lote tras lote. Para laboratorios acreditados o industrias reguladas, las versiones FDA proporcionan certificados de análisis y documentación completa para auditorías externas. Cada mililitro protege equipos cuyo reemplazo prematuro por mal almacenamiento multiplica tu gasto por cinco.
El formato de 30 ml resulta práctico para kits portátiles o uso ocasional. Los formatos de 230 ml y 500 ml reducen el coste unitario en laboratorios con alto consumo. Inviertes 13,50€ en proteger tu electrodo. La alternativa es reemplazarlo cada 6-8 meses por deterioro evitable.
Almacenamiento correcto significa calibraciones más rápidas, mediciones más estables y equipos que mantienen su precisión original durante años. Protege tu inversión. Elimina tiempos muertos. Obtén lecturas fiables desde el primer segundo.



Comentarios
Aún no hay reseñas.