Reduce el gasto anual en productos químicos hasta un 80% mientras eliminas irritaciones cutaneas y el olor penetrante a cloro. El sistema de electrólisis salina transforma la sal disuelta en el agua (4-6 g/L) en cloro activo de forma continua, manteniendo la desinfección constante sin sobrecloraciones ni picos de concentración que afectan a bañistas sensibles.
La célula integra electrodos de titanio Tech Grade con inversión de polaridad cada 2-3 horas. Este proceso automático elimina residuos calcáreos de las placas sin intervención manual, alcanzando una vida útil de 8.000-10.000 horas operativas. No requieres limpiezas periódicas ni desmontajes para mantenimiento—el equipo gestiona su propia conservación.
El panel de control ofrece cuatro niveles de producción ajustables (0/50/75/100%) mediante un único botón. El LED de funcionamiento y el indicador luminoso de falta de sal proporcionan información visual inmediata del estado operativo. Cuando activas la cubierta de piscina, el sistema reduce automáticamente la producción al 10%, optimizando el consumo eléctrico durante periodos sin uso.
Cinco modelos cubren desde piscinas de 30 m³ (E-Next 7 con producción de 7 g/h) hasta instalaciones de 180 m³ (E-Next 40 con 40 g/h de cloro). Cada versión especifica el caudal mínimo requerido—desde 2 m³/h en el modelo básico hasta 8 m³/h en el de mayor capacidad—garantizando la activación correcta del detector de gas que protege la célula ante flujo insuficiente.
La carcasa ABS con índice de protección IP45 permite instalación en locales técnicos con humedad elevada. Las dimensiones compactas se adaptan a espacios reducidos sin comprometer la robustez estructural. El cuerpo de célula en metacrilato soporta presiones hasta 1 kg/cm² y temperaturas del agua entre 15-40°C, con conexiones para tubería de PVC de Ø 63 mm mediante encolado.
El detector de caudal por sensor de gas detiene la electrólisis cuando el flujo cae por debajo del mínimo especificado, evitando daños en los electrodos. La alarma de nivel de sal avisa cuando la concentración desciende del rango operativo (4-10 g/L), permitiendo corrección antes de que afecte la producción de cloro. Estas protecciones extienden la durabilidad del equipo y reducen intervenciones correctivas.
Las versiones con sufijo pH integran bomba dosificadora peristáltica que regula automáticamente la acidez del agua, completando el tratamiento químico sin mediciones manuales ni ajustes diarios. Esta combinación mantiene tanto la desinfección como el equilibrio ácido-base dentro de rangos óptimos (pH 7.2-7.6), eliminando las dos tareas más frecuentes del mantenimiento de piscinas.
El cálculo de capacidad se basa en filtración de 8 horas diarias y temperatura del agua hasta 25°C. Para condiciones de mayor uso o temperaturas superiores, selecciona el modelo inmediatamente superior para mantener reserva de producción. Los electrodos de 3 a 13 placas según versión aseguran superficie de contacto suficiente para la generación continua de cloro activo durante toda la temporada.





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