Las piscinas públicas exigen cumplimiento normativo estricto y disponibilidad constante. Este clorador salino industrial automatiza el tratamiento del agua mediante electrólisis: convierte sal común (4 gramos/litro) en hipoclorito sódico, desinfectante natural que no irrita piel ni mucosas. El sistema integrado de control pH/RX ajusta los parámetros químicos cada segundo, manteniendo valores dentro del Real Decreto 742/2013 sin supervisión constante.
La célula transparente permite inspección visual directa del proceso de generación de cloro. Identificas incrustaciones o desgaste sin desmontar el equipo. El sistema autolimpiable invierte la polaridad de forma programada, eliminando depósitos calcáreos que reducen eficiencia en otros modelos. Vida útil garantizada de 8.000 horas de funcionamiento continuo—equivalente a tres temporadas completas en instalaciones de uso intensivo.
Tres modelos según capacidad de tu instalación:
- NEO 95 PH/RX: producción 95 gramos/hora, piscinas hasta 380 m³
- NEO 155 PH/RX: producción 155 gramos/hora, piscinas hasta 620 m³
- NEO 200 PH/RX: producción 200 gramos/hora, piscinas hasta 800 m³
El sensor de flujo integrado detiene la producción cuando la bomba no circula agua, protegiendo la célula de funcionamiento en seco. El sensor de seguridad corta el suministro eléctrico si detectas el soporte porta-célula abierto durante mantenimiento. Ambos sistemas previenen daños por operación incorrecta y reducen costes de reposición.
La pantalla táctil opcional simplifica la programación de ciclos de autolimpieza y ajustes de producción. Modificas parámetros en 30 segundos sin consultar manuales técnicos. El sistema registra historial de pH y producción de cloro, facilitando auditorías de cumplimiento normativo ante inspecciones sanitarias.
El soporte porta-célula en PVC transparente resiste corrosión por salinidad y permite sustitución de la célula en menos de 10 minutos. No requieres herramientas especializadas ni vaciado de tuberías. La conexión de kits adicionales (control de temperatura, nivel de sal, bomba dosificadora) amplía la automatización según necesidades específicas de tu instalación.
Ventajas operativas cuantificables:
- Reducción del 70% en manipulación de productos químicos peligrosos
- Eliminación de almacenamiento de bidones de cloro líquido (requisito de espacio ventilado)
- Disminución de reclamaciones por irritación ocular y dermatológica en usuarios
- Cumplimiento automático de rangos pH 7.2-7.8 exigidos por normativa
- Ahorro en análisis correctivos: el sistema previene desviaciones antes de que ocurran
El equipo cumple íntegramente el Real Decreto 742/2013 sobre condiciones higiénico-sanitarias de piscinas. Certificación que validan organismos autonómicos durante inspecciones reglamentarias. La inversión en automatización reduce sanciones por incumplimiento y optimiza costes de personal técnico: un operario supervisa múltiples instalaciones desde panel centralizado.
Instalaciones deportivas municipales, hoteles con certificación de calidad, complejos residenciales y centros acuáticos han validado la fiabilidad del sistema Neo en condiciones de uso intensivo. La tecnología Kripsol integra tres décadas de experiencia en tratamiento de agua para entornos profesionales.



Comentarios
Aún no hay reseñas.